Luego de la asunción de las nuevas autoridades de la Caja Popular de Ahorros, el flamante interventor, Guillermo Norry, brindó sus primeras definiciones y buscó llevar tranquilidad en torno al funcionamiento de la institución. Ante la prensa, aclaró que la entidad cuenta con controles internos y aseguró que su gestión estará basada en la transparencia y el trabajo conjunto.
Osvaldo Jaldo desestimó que el recambio en la Caja Popular esté ligado a la interna del PJ, pero envió varios mensajes“No se olviden de que la Caja Popular tiene auditoría interna”, remarcó al referirse a los mecanismos de control que rigen tanto en la casa central como en las sucursales. En otras líneas, adelantó que trabajará de manera coordinada con las autoridades salientes: “vamos a trabajar codo a codo con José Díaz, quien nos va a ir acercando los informes correspondientes”.
Consultado por la presencia policial registrada tanto en Casa de Gobierno como en la sede de la Caja Popular, Norry descartó cualquier lectura política o preventiva ante posibles conflictos. “Fue una cuestión de seguridad, una decisión policial. No se preveían manifestaciones ni situaciones especiales”, aclaró. Además, enfatizó que no requiere custodia personal y que mantiene una relación fluida con los distintos sectores gremiales. “Provengo del sindicalismo y tengo diálogo con todos los dirigentes. Camino tranquilo por la calle y no necesito policía”, afirmó.
Recambio en la Caja Popular: “El balance está a la vista”Finalmente, Norry dejó en claro que la nueva etapa al frente de la Caja Popular se inicia con un mensaje de continuidad institucional y responsabilidad. “No son ciclos, son momentos. Hay cambios de funciones, pero la institución sigue funcionando con normalidad”, sostuvo.